Cómo funciona, en detalle
Se reparten los votantes en circunscripciones, cada una dotada de un número de compromisarios. En Placet, ese reparto y esa ponderación se ajustan libremente.
Cada circunscripción organiza su propio recuento — el método local es a elección — y atribuye sus compromisarios al ganador local, en bloque o proporcionalmente.
El total de compromisarios designa al ganador. Ese total no depende del número de votos, sino de su DISTRIBUCIÓN geográfica: ahí está toda la diferencia.
Un ejemplo con cifras
Tres circunscripciones, 100 votantes, 10 compromisarios cada una.
| Circunscripción | A | B | Compromisarios |
|---|---|---|---|
| Norte | 18 | 15 | 10 para A |
| Centro | 17 | 16 | 10 para A |
| Sur | 4 | 30 | 10 para B |
- A gana el Norte y el Centro por poco: 20 compromisarios.
- B arrasa en el Sur: 10 compromisarios.
- En total de votos: A 39, B 61. B tiene 22 votos de ventaja y pierde la elección.
Los votos excedentes de B en el Sur se pierden. Ese fenómeno — concentrar los apoyos es ineficaz — está en el centro de todas las críticas al escrutinio indirecto y al gerrymandering.
De dónde viene
El colegio electoral estadounidense nace del compromiso constitucional de 1787: los constituyentes no querían ni una elección por el Congreso ni un voto popular directo que juzgaban arriesgado. Cada estado recibe un número de compromisarios igual a su representación en el Congreso.
La regla del « winner-take-all » a escala del estado no está en la Constitución: la adoptaron progresivamente los propios estados, para maximizar su peso. Maine y Nebraska aún se apartan de ella.
En Francia, el Senado se elige por sufragio indirecto mediante unos 162 000 grandes electores, mayoritariamente delegados de los concejos municipales, lo que explica estructuralmente su sobrerrepresentación de los municipios rurales.
Dónde se usa
- Elección presidencial estadounidense.
- Elección del Senado francés por los grandes electores.
- Federaciones, confederaciones y grupos de empresas que votan por entidades.
- Toda organización donde los componentes deban pesar como tales, no solo por su tamaño.
Límites y trampas
- Equilibra los territorios
- Un resultado claro y estructurado
- Limita el fraude a gran escala
- El perdedor del voto popular puede ganar
- Votos « desperdiciados » en los bastiones
- Depende de la delimitación
Preguntas frecuentes
¿Cómo se pierde con más votos?
Ganando las circunscripciones equivocadas. Los votos por encima del umbral de victoria local no sirven de nada: más vale ganar tres circunscripciones por un voto que arrasar en una por mil.
¿Para qué sirve fuera de la política?
Para hacer pesar a entidades en vez de a individuos: filiales de un grupo, secciones de una federación, delegaciones de una asociación. Cada una habla con una voz, sea cual sea su tamaño.
¿Se pueden repartir de otro modo que en bloque?
Sí. Placet permite un reparto proporcional de los compromisarios de cada circunscripción, lo que atenúa mucho las distorsiones: es la opción de Maine y Nebraska.